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domingo, 12 de junio de 2011

EL CAIRO


¡Dios mío! Pero que caos…

Eso fue lo que pensé a mi llegada al Cairo. Jamás había visto tal desorden en el tráfico de una ciudad.
Coches para arriba y para abajo en todas direcciones, y un incesante sonido que no nos abandonó en todo nuestro periplo por la ciudad, las bocinas.
Sorteando coches, como pudimos llegamos a nuestro hotel, el Zoser. Un buen lugar y con una magnifica ubicación.
A pesar de todo el caos aparente, en el Cairo se siente algo especial. Es una de esas ciudades que te marca cuando paseas por sus calles y hablas con sus gentes. Notas una sensación única. Pero lo mejor, después de visitar el bazar de Khan El-Kalili (donde encontrareis de todo) es tomarse un té y fumarse una buena shisha en el café de los espejos, el café Al-Fishawi.

Khan El-Kalili


Fishawi

Fishawi



LAS PIRAMIDES DE GIZEH




En este desierto se hallan una de las 7 maravillas del mundo antiguo, las majestuosas pirámides de la meseta de Gizeh. Si bien no son las únicas, son las más conocidas. Tanto por su historia como por su tamaño.



Cuando os encontréis a los pies de la Gran pirámide no tendréis más remedio que preguntaros:
¿Pero cómo demonios construyeron todo esto?
Fue increíble, lo que había soñado durante tantos años lo tenía delante. Los colosos del desierto estaban ante mí, y yo iba a tener el enorme privilegio de poder entrar en su interior. Recordaré siempre esa sensación de angustia, cuando vi el pequeño túnel de entrada a la gran pirámide. Un túnel de 65 metros de largo por 1 y poco de alto, que en su parte final se abre a una gran galería de 9 metros de altura por 47 de largo. Seguidamente, otra pequeña puerta y… el corazón de la pirámide. Te encuentras en la cámara del rey donde se halla el sarcófago de Keops.
Estar en la cámara es una sensación indescriptible, pero aún más extraordinario es la increíble resonancia que hay allí dentro. El sonido se mueve de una forma que, sinceramente me dejó impresionado.





No os voy a explicar su origen o el tiempo que hace que las construyeron, porque hay muchas teorías, pero lo único que os digo es que este es un lugar especial y el que construyo las pirámides de Gizeh sabía muy bien lo que hacía.
Posiblemente estos colosos lleven aquí mucho más tiempo del que creemos, y simplemente fueron usurpados por los egipcios. Pero lo que está claro es que en su construcción hay depositada una inteligencia abrumadora.

Lo mejor es ir bien pronto para evitar aglomeraciones. La entrada vale unos 20€ al cambio, y te permite visitar las 3 pirámides. El ticket se saca abajo en un puesto, no en la entrada de la pirámide. Tened en cuenta esto antes de hacer cola, porque mucha gente se ponía directamente donde estaba el mogollón de gente, no había comrado la entrada porque creían que se sacaba allí mismo, y les hacían dar media vuelta!



Tenéis que vivirlo por vosotros mismos, no os arrepentiréis.

Datos técnicos de las pirámides.


LA ESFINGE



La Gran Esfinge de Guiza es una monumental escultura que se encuentra en la ribera occidental del río Nilo, en la ciudad de Guiza, unos veinte kilómetros al sudoeste del centro de El Cairo. Los egiptólogos estiman que fue esculpida en el siglo XXVI a. C., durante la dinastía IV de Egipto, pero la realidad es que es aún más antigua, ya que tiene marcas de erosión en su base producidas por el agua. Lo curioso es que para que en este lugar hubiese agua suficiente para causar esa erosión, nos tenemos que remontar 10.000 años, cuando el Sahara era un autentico vergel. Además, el rostro de la Esfinge no es proporcional con su cuerpo, esto plantea la posibilidad de que la cabeza de la esfinge fuera tallada con posterioridad sobre la original, la de un león que sería el autentico rostro del Padre del Terror.






Se le conoce como «Padre del Terror», corrupción de la expresión copta bel-hit, que se aplica a quien manifiesta su inteligencia en los ojos y que traduce la denominación egipcia hu o ju, que significa el guardián o vigilante.
Todo parece apuntar que los egipcios se encontraron con los restos de una civilización aun más antigua, y que casi con total seguridad usurparon algunas de sus construcciones.
Por desgracia, y debido a las restauraciones en la Esfinge, todas esas marcas de erosión van a desaparecer. Parece que a alguien le incomodan tantas preguntas y han decidido borrarlas de un plumazo.





Esto abre una inquietante posibilidad.
¿Qué cultura madre preño el planeta hace 10.000 años?
Y, ¿De dónde sacaron la tecnología, impropia de la época, para construir tanto las Pirámides como la Esfinge?
Quizás en unos años y aunque a algunos les pese, nos veamos obligados a escribir de nuevo la historia.

sábado, 11 de junio de 2011

LUXOR, LA ANTIGUA TEBAS

Lo mejor de navegar por el Nilo hasta la ciudad de Luxor es, el paisaje que te vas encontrando.








LUXOR

Luxor forma parte de la antigua ciudad llamada Uaset (en egipcio antiguo), o Tebas (en griego), denominada por Homero "La ciudad de las cien puertas", por las numerosas puertas en sus murallas, y por los árabes Al-Uqsur la "Ciudad de los Palacios", por sus hermosos edificios, tomados como palacios.

Es la ciudad de los grandes templos del antiguo Egipto (Luxor y Karnak), y de las célebres necrópolis de la ribera occidental, donde se enterraron a los faraones y nobles del Imperio Nuevo de Egipto, denominados el Valle de los Reyes y el Valle de las Reinas.

KARNAK




Durante siglos, este lugar fue el más influyente centro religioso egipcio. El templo principal estaba dedicado al culto del dios Amón, pero como en otros templos egipcios también se veneraba a otras divinidades.


La diferencia principal entre el templo de Amón en Karnak, que Diodoro de Sicilia afirma ser el más antiguo de Tebas, y la mayoría de los templos egipcios es el tiempo y esfuerzo empleados en su construcción y posteriores ampliaciones. Unos treinta faraones contribuyeron con sus edificaciones convirtiendo al complejo en un conjunto, que por su tamaño (unas treinta hectáreas), no se había conocido jamás.




En el antiguo Egipto, la construcción de los templos se iniciaba siempre por el santuario, lo que significa que Karnak se comenzó por el centro y se terminó de construir por las entradas al recinto. Todo el conjunto estaba ricamente decorado y pintado en vivos colores.
En el templo de Karnak existe un antiguo gran escarabajo hecho en piedra, representación de Jepri, que según la tradición si das 3 vueltas alrededor de él, tu vida estará colmada de suerte. Nosotros por si acaso las dimos.




El complejo de Karnak es el conjunto de culto religioso conocido más antiguo del mundo. Un enorme museo a cielo abierto que muestra importantes restos de la cultura del Antiguo Egipto. Después de las pirámides de Guiza, es el segundo lugar más visitado de Egipto.

TEMPLO DE LUXOR



A pesar de estar algo indispuestos por asuntos intestinales, esa misma noche en el templo de Luxor , nos esperaba un espectáculo de luz y color difícil de olvidar.

El templo de Luxor, fue realizado durante el Imperio Nuevo. Estaba unido al templo de Karnak mediante una avenida (dromos) flanqueada por esfinges. Fue construido por dos faraones fundamentalmente, Amenhotep III (construyó la zona interior) y Ramsés II, que finalizó el templo. También otros faraones contribuyeron al embellecimiento del recinto con decoraciones, construcciones menores, bajorrelieves y otros cambios, como Ajenatón, Tutankamón, Horemheb, Nectanebo I y Alejandro Magno





El templo, constaba de dromos, dos grandes obeliscos, situados a cada lado de la puerta de entrada (uno fue trasladado y erigido en la Plaza de la Concordia de París en 1833), y dos grandes estatuas sedentes, ante los pilonos, del monarca Ramsés II.






En la zona nordeste del primer patio se construyó siglos atrás una pequeña mezquita, que presta sus servicios en la actualidad, perpetuándose el carácter religioso del lugar.




Cuando acabo la visita al Templo de Luxor , nos fuimos al barco a celebrar la fiesta de la Chilaba.
Esta fiesta consiste en vestirse con una divertida chilaba y bailar al son de la música con la animación particular de la tripulación del barco. Nos lo pasamos genial.






COLOSOS DE MEMNON



A la mañana siguiente cogimos un pequeño barquito y nos dirigimos a la ribera occidental del rio Nilo, para ver a los famosos colosos de Memnón.



Los colosos de Memnón son dos gigantescas estatuas de piedra que representan al faraón Amenhotep III, situadas al sur de las grandes necrópolis Tebanas.
Las estatuas están esculpidas en grandes bloques de cuarcita, traídos especialmente desde Guiza y de la cantera de Gebel el-Silsila, al norte de Asuán. Incluyendo las bases de piedra sobre las que se sustentan, las estatuas tienen una altura total de dieciocho metros.
La función original de los colosos fue la de presidir la entrada al complejo funerario de Amenhotep III.

El historiador y geógrafo griego Estrabón explica que un terremoto, en el año 27 a. C., dañó a los colosos. Desde entonces se decía que las estatuas "cantaban" cada mañana al amanecer, concretamente, la estatua situada más al sur. La explicación es que el cambio de temperatura, al comienzo del día, provocaba la evaporación del agua, que al salir por las fisuras del coloso producía el peculiar sonido. El emperador romano Septimio Severo nos privó de este fenómeno al restaurar la estatua en el siglo III d. C.


VALLE DE LOS REYES



Después de visitar a los colosos nos fuimos hacia el valle de los reyes, que está relativamente cerca.
Este lugar es una necrópolis llena de tumbas de antiguos faraones, unas abiertas y otras aún por descubrir Popularmente era conocido por los egipcios como Ta-sekhet-ma'at (Gran Campo).



Forma parte del conjunto denominado Antigua Tebas con sus necrópolis, declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1979. Se encuentra situado en la orilla oeste del Nilo, frente a Tebas (moderna Luxor), en el corazón de la Necrópolis. El valle se compone de dos valles, el Valle Este, donde se encuentran las tumbas enumeradas con la clave TT (tumba tebana), y el Valle Oeste o Valle de los monos, con las llamadas WV (West Valley). El Valle de los Reyes está dominado por la colina Tebana conocida como Meretseger, o "La que ama el silencio" y que está rematada por una cima en forma de pirámide natural.

Tumba de Tutankamón

Entrada tumba de Tutankamón


Aquí tenéis el índice de tumbas del Valle de los Reyes.



VALLE DE LAS REINAS





El Valle de las Reinas está situado cerca del Valle de los Reyes, en la orilla oeste del Nilo. Esta zona fue elegida debido a su la proximidad a Tebas. Los faraones de la dinastía XVIII, en vez de la tradicional construcción de las pirámides como cámaras funerarias, y quizás debido a su vulnerabilidad a la tumba de ladrones, eligieron ser enterrados en tumbas excavadas en la roca.




En la actualidad en el Valle de las Reinas hay hasta 98 sepulcros, pozos y otras abandonadas al poco de construir que jamás se ocuparon, todas ellas numeradas bajo las siglas QV. La inmensa mayoría de estas tumbas están en la actualidad en un mal estado de conservación, pero hay unas pocas realmente bellas que siguen despertando admiración. Algunas, aunque decoradas, no indican quien es su propietario. La labor documental de este lugar es imprescindible, ya que nos ha permitido sacar a la luz reinas y príncipes antes jamás conocidos e incluso adivinar quiénes son los grandes ausentes de este selecto cementerio (como la reina Isis-Nefert, cuya tumba aún no ha sido encontrada).




Algunas estatuas y grabados conservan el color original a pesar del paso del tiempo, un autentico milagro.








Índice de tumbas Valle de las Reinas.





Al caer la noche y de camino al aeropuerto, nos despedimos de Luxor prometiendo regresar algún día, en busca de más misterios y de nuevas experiencias en esta tierra hostil, pero a la vez increíblemente bella.

sábado, 28 de mayo de 2011

ASUÁN


¡¡La BOFETADA fue mayúscula!!

Después de 4 horas de vuelo llegábamos al fin a Asuán, tierra de faraones. Estábamos muy emocionados ya que era nuestro primer viaje por el mundo y encima al mítico Egipto.
Recuerdo perfectamente aquel momento, cuando la azafata de vuelo abrió la compuerta del avión y dijo:
-Buuuf, this country is very hot (Este país es muy caluroso)

Al salir al exterior quedé K.O inmediatamente, el contraste de la temperatura interior y exterior era extrema. En el desierto de Asuán en Agosto se rondan los 50 grados. La sensación de no poder respirar bien, al principio me preocupó, pero poco a poco mi cuerpo se fue adaptando al medio donde me encontraba.
Una vez en el aeropuerto de Asuán y después de haber rellenado y pagado el visado nos encontramos con el que sería el guía de nuestro viaje, Mambrú.
Mambrú era un tipo afable y gracioso. Siempre nos llamaba “Habibis” que significa cariños o amados míos. Un ser cercano que hizo de nuestro viaje una experiencia maravillosa.
Al salir del aeropuerto nos subimos en un autocar que nos llevó por la ciudad de Asuán, pasando por su presa y por la cantera de El Obelisco Inacabado hasta llegar al sagrado rio Nilo donde nos esperaba el barco.


Presa de Asuán

El obelisco inacabado



Este obelisco mide 42 metros y pesa 1216 toneladas. Recibe el nombre de obelisco inacabado porque nunca llego a ser terminado, y todavía hoy se encuentra en la cantera de granito de Asuán. Esta impresionante mole de piedra aún se encuentra unida a la roca por su parte inferior desde hace 3000 años. Su parte frontal es lisa y pose una grieta en la parte superior. La pregunta es obvia:
¿Como pretendían transporta y levantar esta inmensa piedra de granito?
Y, ¿Cómo pretendían despegarlo del suelo sin romperlo?



De vuelta al barco y mirando la puesta de sol, reflexionaba sobre cuanto tiempo había estado esperando este viaje y la de cosas que me quedaban por descubrir en este enigmático país. A pesar de los madrugones que nos esperaban, para visitar los templos y del calor terrible, este viaje valió la pena experimentarlo.
Esa misma noche en el barco, conocimos a una pareja de Carabanchel (Madrid). Se llamaban Carolina y Jorge. En seguida nos avenimos. Pasamos muchos ratos charlando en la cubierta del barco, arropados por un cielo abarrotado de estrellas que sólo se puede ver en el desierto, lejos de las luces de las ciudades.


Unas bellísimas personas que hicieron de nuestros días en Egipto algo difícil de olvidar.



ABU SIMBEL


El despertador sonó a las 03:00 am. A pesar del sueño, nos levantamos dispuestos a coger el autocar que nos llevaría 3 horas por el desierto hasta el templo de Abu Simbel, cerca del lago Nasser, en la frontera con Sudán.



Debíamos ir de madrugada porque en cuanto sale el sol, las temperaturas suben como la espuma y el desierto se convierte en un horno.
De camino, tomamos un desayuno a base de huevos duros, tostadas y fruta. Para beber, zumo y agua en abundancia. Una de las cosas que me sorprendió del viaje a Abu Simbel es que en cada uno de los autocares va un miembro del ejército, armado. Además el grupo de 5 autocares iba escoltado por dos coches del ejército.
Después supe que todo este despliegue de seguridad, era debido a los atracos a autocares de turistas, por parte de bandoleros y ladrones, que viven en este árido desierto ubicado entre Asuán y Sudán.

Al fin, alrededor de las 06:30 llegamos a Abu Simbel.
Este templo fue construido por Ramsés II para conmemorar su victoria en la batalla de Kadesh (ca. 1274 a.C.). Está dedicado al culto del propio Ramsés y de las grandes deidades del Antiguo Egipto, Amón, Ra y Ptah. Estos tres dioses tenían sus capitales y a lo largo de la Historia del Antiguo Egipto fueron muy venerados. La construcción del templo se inició aproximadamente en 1284 a. C. y duró unos veinte años, hasta 1264 a. C.




Con el paso del tiempo el templo, abandonado, comenzó a llenarse de arena. Cerca del siglo VI a. C., la arena cubría las estatuas del templo principal hasta la altura de sus rodillas. Abu Simbel quedó olvidado hasta que en 1813 el suizo Johann Ludwig Burckhardt lo visitó.
Burckhardt comentó su descubrimiento al explorador italiano Giovanni Belzoni, quien viajó al lugar pero fue incapaz de excavar una entrada que permitiera el acceso al templo. Belzoni regresó en 1817; esta vez tuvo éxito, consiguió entrar, y se llevó todos los objetos de valor que pudo transportar.



Ya con los años y debido a la construcción de la presa de Asuán para crear el lago Nasser y el consecuente aumento del nivel del Nilo fue necesario reubicar varios templos, incluido Abu Simbel, que se hallaba a la orilla del río. Un importante equipo internacional se encargó de partir en grandes bloques y volver a montar en un lugar seguro todo el templo, como si de un gigantesco rompecabezas se tratara.

Una vez en el autocar y ya de vuelta hacia el barco nuestro guía Mambrú nos dijo:

-Mirad hacia vuestra derecha y podréis ver un autentico espejismo del desierto.

Fue increíble, parecía como si a lo lejos toda la arena del desierto se hubiese convertido en un gran mar. Debido a las altísimas temperaturas que se alcanzan en el desierto, se produjo este mágico efecto óptico.


KOM OMBO



Siguiendo nuestro recorrido por el Nilo nos encontramos con el templo de KOM OMBO.
El templo de Kom Ombo, conocido también como templo de Sobek y Haroeris se encuentra en ruinas, pero resulta imponente, especialmente por estar ubicación al lado del Nilo.

Fue excavado por Jacques de Morgan hacia 1893. Es un edificio inusual, completamente simétrico, con dos entradas, dos salas hipóstilas y dos santuarios. Esto se debe a que está dedicado a dos dioses: el lado izquierdo al dios halcón Haroeris (Horus el viejo o el grande) y el derecho a Sobek, divinidad local con cabeza de cocodrilo.



Lo comenzó a construir Ptolomeo VI en el siglo II a. C., siendo Kom Ombo capital del primer nomo (cada una de las subdivisiones territoriales del Antiguo Egipto) del Alto Egipto, y lo terminó Ptolomeo XII en el siglo I a. C. El emperador romano Augusto le añadió el pilono de la entrada hacia 30 a. C. En el local hubo un santuario más pequeño de la época de Tutmosis II encontrándose vestigios que datan de la Dinastía XVIII (c. 1550 a 1300 a. C.)



Delante del templo se encuentra el Mammisi, o templo del nacimiento de Horus, construido por Ptolomeo VIII Evérgetes II, muy deteriorado por la humedad del Nilo. La capilla de Hathor está también al sur del templo y en ella hay varios cocodrilos momificados que provienen de una necrópolis de cocodrilos próxima al templo. En el séptimo año de Domiciano fue decorado en honor de la diosa Hator, la Afrodita griega.




Esa misma noche en el Barco disfrutamos de una gran cena, rodeados de personas que como nosotros, venían a Egipto con ganas de conocer mundo y de intentar desvelar misterios.




EDFÚ




Por la mañana y tras un breve desayuno nos dirigimos al majestuoso templo de Edfú.

El Templo de Edfú está ubicado en la ribera occidental del Nilo en la ciudad de Edfú, dedicada al dios de los dioses, Horus-Apolo. Es el segundo templo más grande en Egipto después de Karnak y uno de los mejor conservados.

El templo, dedicado al dios halcón Horus, fue construido durante el periodo helenístico entre 237 y 57 a. C. Las inscripciones en sus paredes proporcionan información importante sobre el lenguaje, la mitología y la religión durante el mundo grecorromano en el Antiguo Egipto. En particular, sus textos inscritos sobre la construcción del templo proveen detalles de su construcción, y también conservan información sobre la interpretación mítica de éste y otros templos como “ La Isla de la Creación". También existen escenarios e inscripciones importantes del Drama Sagrado que relacionaron el conflicto antiquísimo entre Horus y Seth".



El templo de Edfú cayó en desuso como edificio religioso después del edicto de Teodosio I que prohibió el culto no cristiano dentro del Imperio romano en 391 d. C. Igual que en otros lugares, muchos de los relieves tallados del templo fueron arrasados por los cristianos que llegaron a dominar Egipto. Se cree que el techo ennegrecido del vestíbulo hipostilo, todavía visible, es resultado de los incendios provocados para destruir imágenes religiosas que en ese momento fueron consideradas paganas.



Durante siglos, el templo quedó enterrado hasta una altura de doce metros, bajo la arena del desierto y las capas de lodo depositadas por el río Nilo. Los habitantes del lugar construyeron casas en el terreno del templo. Sólo quedaron visibles en 1798, las partes más altas de los pilonos del templo, cuando fue documentado por una expedición francesa. En 1860, el egiptólogo francés Auguste Mariette, empezó a liberar el templo de Edfu de arena.



Actualmente, Edfu está casi intacto y es el ejemplo mejor conservado de un templo del Antiguo Egipto.